La Gran Estafa. Black Friday

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La Gran Estafa del Black Friday. Todo lo que baja, previamente ha subido.


 

Día tras día hasta que llegue el tan deseado viernes, vamos a escuchar más veces Black Friday, que veces habremos visto capítulos de Los Simpson. Es el gran día, el día en el que todo el mundo sale a la calle a consumir, con esas preciosas imágenes donde infinidad de personas se agolpan a las puertas de las grandes, y no tan grandes, superficies, con maratones incesantes, lucha libre a todo tren, todo por conseguir ese tan preciado objeto de valor que nunca antes te había importado un comino, porque, todo son majestuosas ofertas...¿O no? 

Vayamos a los hechos, hace unos pocos días, me veo en la necesidad imperiosa de asistir a un gran almacén en busca del mejor ordenador que uno pueda tener, con el que trabajar desde casa, y que también pudiera acompañarme en mis aventurados viajes. Llego, me acerco y lo veo, se acerca un señor de magnífico aspecto y mejor trato, - "¿Qué desea? " a lo que de manera repentina contesto sin balbuceo alguno, casi sin pestañear, -"Deseo este, ¿qué tal lo ve?" y como podréis imaginar, ya estaba todo el pescado vendido, no fueron muchos los minutos que transcurrieron desde que se acercó el tal refinado vendedor, hasta que mi compra se consagró. "Lo veo un poco caro, no sé si esperarme unos días hasta el Black Friday", a lo que, de una manera muy tajante y sutil, el buen señor me respondió - "Se lleva usted un muy buen ordenador, al mejor precio, este tipo de tecnología no se ve afectada por este tipo de promociones, las promociones afectan a otra gama de productos". Con tal aplomo y seguridad, ¿quién iba a dudar de tal apreciado y experimentado vendedor?.

A los pocos (poquísimos) días, la incesante necesidad llama a mi puerta, y debo ir de nuevo al mismo lugar, donde días antes salí con la mejor de las sonrisas, había hecho la  mejor de las compras, y un fortuito golpe de curiosidad, hizo que me pasara por el mismo pasillo, donde ocurrió todo. Ahí, se encontraba el mismo ordendador, en la misma pose, la misma majestuosidad, pero hubo algo, algo que hizo que mi atención cambiara de bando, el precio. De golpe y porrazo, había subido casi más de 200€, en unos días, solo unos días!! ¿Será que todo lo que sube, el black friday lo baja?

 

 


 

¿Y este artículo? ¿ No sería un black friday de los artículos? Muchos no habrán bajado más de la primera foto, y otro menos habrán llegado hasta estas mismas líneas en las que nos encontramos.  Señoras y señores, en efecto, hablamos de Marketing el mismo que en esta escuela se vende como curso, porque como sociedad del consumo, nos vemos en la obligación de vender, y de hacerlo mejor que la competencia si uno quiere sobrevivir. Lo contado lineas arriba no es más que el fiel reflejo de la necesidad de las empresas en generar impacto con el fin de poder vender más, sin meternos en la ética a veces más que reprobable que se les pueda hacer a  muchas de ellas.

Navidad es el paradigma del consumismo, a nadie se le pasa por alto pensar en navidad y a la vez pensar en cierta medida en regalos, aunque sean detalles. Es el agosto de las empresas de consumo (videojuegos, televisiones, ordenadores...) el sol y playa de estos sectores. Las promociones son instrumentos de concentración de la demanda, que, mediante campañas instrumentadas, se consigue focalizar la venta de productos y generar volumen de ventas elevados, que puedan paliar resultados anteriores. Vender a rotación perdiendo la vista en el margen. Una manera de poder ayudar a la planificación financiera de la empresa.

Con el black friday ¿qué se consigue? por un lado adelantar las compras masivas de productos, que a la vez sirve como termómetro, con el que medir qué se está vendiendo con más fuerza, qué con menos, y fruto de dichos datos, preparar la campaña fuerte de compras navideñas, por ejemplo, publicitando con más empuje aquellos productos que puedan ocasionar más stock.  Además el impacto en las compras posteriores se ve minorizado por el mero hecho de la cultura y el ambiente que se respira, fruto ya casi de la tradición y del sentimiento de aversión a lo conocido. Una oportunidad para los comercios de vender más, y una oportunidad a los clientes de comprar a menos, aunque debemos ser vigilantes de nuestros derechos, así como estar atentos a estafas morales, que las hay, y muchas.