Importancia del Capital Humano en la Economía

Un análisis de la historia económica requiere tener en cuenta numerosos factores que explican en parte los orígenes de la riqueza en diferentes países[1]—la pobreza es el estado natural del ser humano y no requiere explicación—. Estos factores se pueden dividir en cuatro categorías: factores geográficos, como la fertilidad de la tierra o las vías navegables; factores sociales, como el tamaño de la población; factores políticos, como las instituciones; y factores culturales. La literatura anterior ha apuntado a teorías univariantes, como el determinismo ambiental,[2] el determinismo cultural[3] o trayectorias dependientes de la historia.[4] Lo más probable es que todos los factores tengan su relevancia a la hora de explicar las disparidades en la riqueza entre los países y dentro de ellos.[5] Este ensayo, sin embargo, se centra en la influencia de la cultura y el capital humano en el desarrollo económico de las naciones.

Analizar la influencia de la cultura, o cualquier factor, en los sistemas económicos es complicado. Existen diversas formas de realizar este tipo de análisis. Idealmente, se podría medir ceteris paribus cómo cambian las condiciones económicas de una cultura a otra. Sin embargo, en el mundo real es prácticamente imposible mantener todos los factores, como por ejemplo el clima, los animales, el estado de bienestar, la legislación y la población, constante.[6] Por lo tanto, la manera más apropiada de observar el efecto que tiene la cultura sobre la manera de actuar de un individuo es la de analizar al conjunto de individuos que compartan rasgos culturales para intentar descubrir qué es lo que motivaba su acción.

En primer lugar, sostengo que la cultura afecta las condiciones económicas, para lo cual presento tres casos en los que la mejor teoría para explicar las disparidades económicas se puede encontrar en las variaciones culturales. El primer caso son los cubanos que huyeron de su país debido a Fidel Castro a los Estados Unidos. Estas personas vivían bajo la miseria. Tuvieron que dejar la mayor parte de sus recursos en Cuba y sus calificaciones educativas no tenían valor en su nuevo país.[7] Eso es en parte por qué trabajaron duro para asegurarse de que sus hijos recibieran una educación. Actualmente, los cubanos estadounidenses generan unos ingresos mayores que los de todo el país de Cuba.

El segundo caso son los libaneses que emigraron a América, África y Australia después de la Gran Guerra. Los inmigrantes libaneses comenzaron a trabajar en el nivel más bajo de cualquier profesión en cualquier país al que llegaran. Carecían de las habilidades requeridas, tenían una educación deficiente y su tasa de analfabetismo eran alta.[8] Venían principalmente de zonas rurales y pobres del Líbano. Los libaneses que emigraron a Sierra Leona, por ejemplo, avanzaron bastante rápido y expandieron con éxito sus negocios, a pesar del sentimiento de los nativos.[9] Los libaneses desarrollaron negocios prósperos en todos los países donde se mudaron e inculcaron a sus hijos el valor de la educación.[10]

El último caso involucra a inmigrantes alemanes en América Latina. Ellos jugaron un gran papel industrializando Argentina,[11] Brasil[12] y Chile.[13] Los alemanes trajeron conocimiento empresarial con ellos y fueron los únicos productores y propietarios de diversas industrias, como la cervecera. La mayoría de estos inmigrantes tenían antecedentes de clase trabajadora y solo ascendieron a la clase media cuando estaban en las Américas.[14] Los alemanes mantuvieron una sobrerrepresentación como miembros de varias profesiones y dueños de negocios de industrias enteras. Lo que estos inmigrantes tienen en común con el resto era una cultura que valora altamente el capital humano. La cultura se compone de varios otros elementos, como el idioma, las tradiciones, las normas, la religión y el capital humano, entre otros.[15] Sin embargo, esto último es de gran relevancia para explicar el éxito de estas culturas.

El capital humano se define como "las habilidades que posee la fuerza laboral y se considera como un recurso o valor".[16] La educación y la experiencia laboral previa se incluyen en el capital humano. Los tres casos presentados son casos en los cuales la educación se consideraba un valor cardinal. Todos estos grupos tenían actitudes positivas hacia el trabajo y no rehuían al trabajo duro o servil. Todos prosperaron en parte gracias a su visión positiva del progreso. Su objetivo era proporcionar la mejor educación posible a sus hijos y seguir adelante. Incluso si un grupo carecía de las habilidades o la educación, como lo hicieron los libaneses, todavía tenían esa actitud positiva hacia el progreso y el trabajo.

Según estudios recientes sobre psicología social, nuestra moral tiene un fuerte efecto en todos los aspectos de nuestra vida. Incluso los individuos de la misma cultura tienen fundamentos morales bastante diferentes.[17] Las personas con valores morales diferentes toman decisiones diferentes sobre los mismos hechos.[18] Algunos estudios afirman que nuestra moral determina nuestras ideologías incluso antes de racionalizar sus implicaciones.[19] Ser moral y justo es complicado. Todos pensamos que lo somos, pero otros pueden estar en desacuerdo. Es por eso los miembros de una sociedad necesitan aprender a colaborar con personas de diferentes tribus morales.[20]

Considero que la mejor solución para lograr que personas dispares colaboren entre ellas es a través de la confianza. Este concepto puede definirse como "la propensión a decir la verdad o cumplir la promesa".[21] La verdad o la honestidad son importantes en los sistemas económicos porque para contratar a alguien es necesario tener expectativas de que la otra parte cumpla con lo acordado.[22] No está claro cuál es primero, si las personas confiables y confiables generan mejores condiciones económicas, o si el sistema refuerza la honestidad entre las personas. Adam Smith decía ‘‘El hombre desea naturalmente, no sólo ser amado, sino también ser amable; o ser lo que es el objeto natural y propio del amor’’.[23] Mi opinión es que hay algunos de ambos, pero lo que está claro es que cuando un sistema tiene instituciones económicas inclusivas[24] y una cultura de honestidad, crea un ciclo virtuoso.

La confianza, aunque no se puede ver, se puede inferir de los casos detallados anteriormente. Sin confiar en el sistema, los alemanes en América Latina, los cubanos en los Estados Unidos y los libaneses de distintas partes del mundo habrían decidido emigrar a otros lugares, abandonar el país de acogida una vez que hubieran ganado dinero o explotado el sistema de sus países anfitriones. Por el contrario, lo que hicieron estos inmigrantes fue esforzarse en parte gracias al capital humano de sus culturas, y en parte debido a su honestidad.

La Unión Soviética era infame por la falta de honestidad de sus ciudadanos.[25] Aunque la Unión Soviética era uno de los países más ricos en recursos naturales, incluido el petróleo,[26] su nivel de vida era extremadamente bajo. Se requerían sobornos para llevar a cabo cualquier actividad y había muchos mercados negros liderados por los tolkachi, personas que realizaban actividades económicas ilegales para lograr los objetivos establecidos por los planificadores centrales.[27] Una vieja broma soviética ilustra mi argumento: "Ellos fingen pagarnos, nosotros pretendemos trabajar".

Al estudiar las culturas y el capital humano tenemos que centrarnos en cómo esto motiva al individuo a actuar y a entender la función empresarial, es decir, su capacidad de obtener nuevo conocimiento sobre cómo satisfacer las necesidades de los demás para adquirir los medios necesarios para satisfacer las suyas. Los incentivos no son uniformes en una sociedad. Diferentes grupos con diferentes culturas, enfrentados a las mismas circunstancias objetivas, pueden reaccionar de manera bastante diferente. Es imposible saber cuáles serían los efectos en una cultura para jugar con algunas partes de ella. Por lo tanto, creo que dejar las decisiones culturales debe dejarse en orden espontáneo.[28] La moral solo puede florecer en las sociedades con instituciones económicas inclusivas, ya que necesita cierto grado de libertad para establecer sus propias prioridades de vida, tener el incentivo para actuar correctamente y alcanzar su potencial por sus propios medios.[29]

 

[1] Thomas Sowell, Basic Economics: A Common Sense Guide to the Economy (5ª edn, Basic Books 2015) 527–566.

[2] Fernand Braudel, La Méditerranée et Le Monde Méditerranéen à l’époque de Philippe II - Vol. 2: Destins Collectifs et Mouvements d’ensemble (Armand Colin 1949); Jared Diamond, Guns, Germs and Steel (WW Norton and Co 1997).

[3] Max Weber, Die Protestantische Ethik Und Der Geist Des Kapitalismus (JCB Mohr 1904).

[4] Daron Acemoglu y James A Robinson, Why Nations Fail: The Origins of Power, Prosperity and Poverty (Profile Books 2012); Daron Acemoglu y James A Robinson, The Narrow Corridor: States, Societies and the Fate of Liberty (Penguin Press 2019).

[5] Timur Kuran, ‘Explaining the Economic Trajectories of Civilizations: The Systemic Approach’ (2008); Sowell (n 1) 563–566; Sascha O Becker, Steven Pfaff y Jared Rubin, ‘Causes and Consequences of the Protestant Reformation’ (2016) 62 Explorations in Economic History 1; Thomas Sowell, Wealth, Poverty, and Politics: An International Perspective (2ª edn, Basic Books 2016).

[6] James Buchanan, ‘Ceteris Paribus: Some Notes on Methodology’ (1958) 24 Southern Economic Journal 259.

[7] Amy Chua y Jed Rubenfeld, The Triple Package: How Three Unlikely Traits Explain the Rise and Fall of Cultural Groups in America (The Penguin Press 2014).

[8] Albert Hourani y Nadim Shehadi (eds), The Lebanese in the World: A Century of Emigration (Centre for Lebanese Studies and IB Tauris & Co Ltd 1992).

[9] Hendrik Laurens van der Laan, The Lebanese Traders in Sierra Leone (Mouton 1975).

[10] ibid 112; Hourani y Shehadi (n 9) 4, 157, 345–355.

[11] Fred C Koch, The Volga Germans: In Russia and the Americas, from 1763 to the Present (Pennsylvania State University Press 1974).

[12] Jean Roche, La Colonisation Allemande et Le Rio Grande Do Sul (Institut Des Hautes Études de l’Amérique Latine 1959).

[13] George FW Young, The Germans in Chile: Immigration and Colonization, 1849-1914 (Center for Immigration Studies 1974).

[14] Koch (n 12) 231–232.

[15] Geert Hofstede, Gert Jan Hofstede y Michael Minkov, Culture and Organizations: Software of the Mind (3rd edn, Mc Graw Hill 1980).

[16] Claudia Goldin, ‘Human Capital’ en Claudia Goldin y Michael Haupert (eds), Handbook of Cliometrics (Springer-Verlag 2016).

[17] Jonathan Haidt, The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion (Pantheon Books 2012).

[18] Kenneth E Aupperle, ‘Moral Decision Making: Searching for the Highest Expected Moral Value’ (2008) 11 International Journal of Organization Theory & Behavior 1.

[19] Jonathan Haidt, ‘The Emotional Dog and Its Rational Tail: A Social Intuitionist Approach to Moral Judgment’ (2001) 108 Psychological Review 814; Haidt (n 18); Ravi Iyer y otros, ‘Understanding Libertarian Morality: The Psychological Dispositions of Self-Identified Libertarians’ (2012) 7 PLoS ONE 1.

[20] Haidt (n 18); Joshua Greene, Moral Tribes: Emotion, Reason and the Gap Between Us and Them (Penguin Books 2014) 211–288.

[21] David Hugh-Jones, ‘Honesty, Beliefs About Honesty, and Economic Growth in 15 Countries’ (2016) 127 Journal of Economic Behavior and Organization 99, 99.

[22] Friedrich August Hayek, ‘The Moral Element in Free Enterprise’, Studies in Philosophy, Politics and Economics (Routledge, 1967).

[23] Adam Smith, The Theory of Moral Sentiments (1759).

[24] Acemoglu y Robinson, Why Nations Fail: The Origins of Power, Prosperity and Poverty (n 4) 74–75.

[25] John M Kramer, ‘Political Corruption in the USSR’ (1977) 30 The Western Political Quaterly 213; Charles A Schwartz, ‘Corruption and Political Development in the USSR’ (1979) 11 Comparative Labor Law & Policy Journal 425; John Quigley, ‘Government Corruption in the Soviet Union’ (1993) 4 Criminal Law Forum 567.

[26] Robert G Jensen, Theodore Shabad y Arthur W Wright (eds), Soviet Natural Resources in the World Economy (University of Chicago Press 1983).

[27] Alec Nove, The Soviet Economic System (George All, 1977).

[28] Peter J Boettke, ‘The Theory of Spontaneous Order and Cultural Evolution in the Social Theory of F.A. Hayek’ (1990) 3 Cultural Dynamics 61.

[29] Hayek (n 23).

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La economía que viene

LIEBANAHoy contamos con la opinión del profesor Don José María Gay de Liébana sobre los acontecimientos económicos tras la epidemia del virus SARS-COV-2 y la enfermedad COVID-19.

El profesor Gay de Liébana cuenta con una amplia y dilatada experiencia como economista. Profesor de economía financiera y contabilidad en la UB, Doctor en Ciencias Económicas y Sociales por la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona y Doctor en Derecho por la Universidad Camilo José Cela. Académico Numerario de la Reial Acadèmia de Doctors y Miembro de Honor del Consejo Superior Europeo de Doctores y Doctores Honoris Causa. Premio Economía por la ACPE y un largo y extenso currículum que tardaríamos horas en escribir le acompaña a una figura clave de la economía.

Si hace unos días hacíamos hincapié en el blog de ETSINE | UNIDEMA en el “de dónde venimos” con datos (débiles) que mostraba la economía (nacional y mundial) previa a la COVID-19, hoy nos ponemos en modo presente y futuro. ¿Qué está pasando? ¿Hacia dónde vamos? Entramos de lleno en clave económica de la mano del profesor.

 

Las reflexiones las dividimos en varias partes, a saber:

  • Banca Central. Agregados Monetarios. Deuda.
  • Inflación/Deflación.
  • Riesgos.

En palabras del Profesor Gay de Liébana, sobre los Bancos Centrales, los mismos han actuado de manera correcta expandiendo balances, aunque destaca el hecho de que ya veníamos, de tiempos pasados, acumulando demasiados activos, deudas con colaterales “exigentes” y, a la hora de “regar” a la economía productiva, entramos en el riesgo de aceptar activos catalogados como “Bonos Basura”.

Sin duda la expansión de balance es significativa tanto del BCE como de la FED. Dicha expansión de balance es la que está permitiendo sortear en gran parte las dificultades económicas derivadas de las consecuencias de la crisis sanitaria. Concretamente hemos pasado de más de 4.5 Billones de Euros a más de 6 Billones (en el caso del Banco Central Europeo), en donde hay que sumar ciertas estimaciones que lo fijan en el entorno de los 8 Billones, o incluso algunas lo llegan a igualar al PIB de la zona Euro. Eso genera una gran pregunta ¿cómo se descargará dicho balance en el futuro?

bce balance

Sobre la cuestión de fondo de dicha política expansiva, es si, a nivel europeo, y en particular de España, estamos, o no, preparados para ir hacia delante sin estímulos económicos, y a dicha pregunta, parece haber, por lo menos, una respuesta a corto-medio plazo; necesitamos el dopaje económico. Es decir, sin la respiración asistida monetaria no somos capaces de tener músculo para desarrollar un crecimiento económico sostenible.

A este respecto, el objetivo último de las políticas expansivas es que el sistema financiero en su conjunto haga de correa de transmisión de la política monetaria y llegue por tanto a la economía real, es decir, a empresas y familias, pero, y aquí viene el pero, ¿quién corre con el riesgo de que dicho crédito se impague? Aquí, hemos visto como ha salido el Estado avalando (en su mayor parte) dicho crédito (líneas ICO principalmente) para que no se creen cuellos de botella, aunque dicha política de avales pueda dejar más abandonada a la PYME, a la microempresa (recordemos que, concretamente en España, el mapa de empresas está compuesto en su mayoría por este tipo de empresas, solo entre microempresas y PYMES sin asalariados suman más del 84% del total de las empresas)

 datos empresas

Datos de IPYME enero 2020

Sobre qué se consigue, además, con esta política expansiva del BCE, es la de proteger o favorecer a los países periféricos (España, Italia, Grecia, Portugal…) a fin de que no tengan un castigo importante por la deuda, o lo que es lo mismo, salir a financiar los déficits de estos países sin el respaldo del BCE provocaría el encontronazo de estos con las exigencias de los inversores, con la petición por parte de estos últimos de tasas de interés muy elevadas (incluso del entorno del 10%). Pero esta política de auxilio tiene sus defensores y detractores. Entre los detractores encontramos, algunos de los países llamados “frugales” (o Halcones), los cuales requieren que, los países receptores de ayudas, deban realizar los ajustes pertinentes para que el déficit (la diferencia entre lo que ingresan y lo que gastan) no sea un problema significativo (cabe destacar que el plan recientemente se ha aprobado, con una dotación de 750.000 millones de €, con un tramo en subvenciones menor a la propuesta inicial). Destacable el toque de atención del Constitucional Alemán, indicando que estas medidas de política expansiva del BCE deben estar claramente justificadas.

Por poner ejemplarizar hacia dónde apunta el foco de estas exigencias, mención al gasto en pensiones. En España, la tasa de reposición es la más alta de Europa (esta tasa es la relación entre el último salario cobrado y la pensión pública que se recibe. Por ejemplo, para una tasa del 80%, un asalariado que haya percibido 2.000€ de último sueldo, cobrará, de media, 1.600€ de pensión pública). 

pensión

Este es solo un ejemplo de las tensiones (no solo económicas) que pueden ir manifestándose a lo largo del tiempo.

Pero, ¿Podría haber una crisis de deuda? Sí, es un riesgo importante. Con toda la política expansiva, tenemos un acumulo de deuda que en algún momento hay que pagar. Mal dirigida (sin efecto “multiplicador”) podemos encontrarnos con una desaceleración importante que haga entrar a muchos países en un círculo vicioso (baja la actividad económica, se promueve aumento de gasto social para paliar efectos, debiendo salir al mercado a financiar el déficit, lo que provoca un aumento de impuestos para aumentar recaudación la cual favorece una baja actividad económica…) que pueda terminar en una crisis de deuda. Actualmente, en gran parte, asume ese nivel de deuda el Banco Central Europeo, pero hay cierta resistencia, resistencia que, de sobrepasarse, nos colocaría en una posición delicada.

Respecto las entidades financieras, cabe destacar el esfuerzo desde la crisis de 2008 en salir más fuertes, con balances más sólidos (créditos de mayor calidad, menos préstamos dudosos, colaterales de alta calidad y liquidez…) eliminando la banca mala (cajas de ahorros en su mayoría, mal gestionadas). Tener una banca sólida, sin duda ayuda y ayudará en este sentido, aun teniendo grandes desafíos como la digitalización y la adaptación a nuevo entorno que les permita ganar competitividad (bajar costes, incrementar ventas).

Hay que pensar que, en los próximos meses, seguiremos viendo financiación bancaria (destacar el papel del ICO en este sentido) pero la banca precisa de solvencia y liquidez, y es factible encontrarnos que, pasados unos meses, y hasta cierta normalización, se cierre (en parte) el grifo de la liquidez a fin de controlar los niveles de morosidad (impagos), y veremos, en ese punto, cómo se comporta la economía. Será un momento para analizar si, con los créditos y avales emitidos hasta la fecha, la economía es capaz de volver a ponerse en pie. Debemos recordar en ese sentido, el informe de octubre de 2019 del BCE, donde se hacía mención a que, la mitad de los bancos de la eurozona, no podrían sobrevivir a una crisis de más de 6 meses de liquidez. La situación de no controlarse puede provocar tensiones importantes con repercusiones muy significativas en el resto de sectores.

Inflación/Deflación

Todo lo anterior, tiene un trasfondo que subyace preocupantemente, y esto es la inflación. Concretamente la no inflación o deflación (caída generalizada de los precios) pues, recordemos, que, los Bancos Centrales tienen como objetivo fundamental la estabilización de precios “en un nivel inferior, aunque próximo al 2%” y, a datos de junio del INE encontramos en España la confirmación, pues refleja una inflación del -0.3% (la subyacente en el 1%, que se obtiene excluyendo precios de energía y de alimentos no elaborados), y todo parece indicar que estaremos con esta dinámica durante este y el próximo año. Deberemos observar si la misma se trata de una de desinflación (una reducción en el crecimiento de los precios sin llegar a deflación) o directamente deflación.

Hay que pensar que, en el corto plazo, las materias primas están bajando significativamente (incluso llegamos a ver los futuros del petróleo cotizando en negativo, o lo que es lo mismo, cobrar por comprar un barril de petróleo), salarios a la baja, consumo descendente… un cúmulo de circunstancias que empujan hacia abajo el precio de los bienes y servicios. Pero habrá que estar atentos al futuro, al uso de determinadas monedas (cómo se financiarán los más de 100 países, de los 194 que hay en el mundo, que ya oficialmente han solicitado un rescate al FMI), qué ocurrirá cuando, con todo el dinero de nueva emisión, comience un repunte en la economía. Es muy complicado aventurarse a saber cómo irá la economía en este sentido, si habrá rebrotes importantes, cómo se comportará, qué papel jugarán las monedas más representativas como el Yen, el Dólar, el Euro…

Sin duda vienen momentos de mucha incertidumbre.

Desde UNIDEMA agradecemos la contribución del profesor e invitamos a todos los estudiantes, colaboradores, miembros y personas allegadas a UNIDEMA y a este blog que puedan seguirlo en sus perfiles de redes sociales para estar al día de sus análisis.


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España lejos de la cabeza

España lejos de la cabeza en competitivad global


 

Se ha hecho público el último informe de Competitividad del prestigioso Foro Económico Mundial. En él, se pone de manifiesto el nivel de competitivad de los países, comparando las principales áreas que proporcionan la estabilidad y excelencia uno a uno, para dar lugar a la tan relevante clasificación.

Un total de 138 economías forman el monto total de países que son los llamados a formar parte de dicha clasificació, donde se pone de manifiesto que a nivel global, existe un crecimiento lento, pero persistente

En el primer puesto encontramos a Suiza, encabezando 4 de los 12 principales pilares de competitividad. Por detrás Singapur, siendo el sexto año consecutivo que lo consigue, con una sólida y contundente posición en infraestructura, educación superior y formación. Complementando el podium, en tercer lugar, Estados Unidos, donde las fortalezas se encuentran principalmente en la innovación, el tamaño del mercado y el desarrollo de los mercados financieros.

España por su lado, queda lejos de los puestos de cabeza, en un tímido 32 lugar. Destacan como foralezas la educación básica y superior, la salud y las infraestructuras como la fortaleza más destacada y con mejor puntuación ( España se encuentra entre los 12 mejores países del mundo atendiendo al nivel de las infraestructuras)

Vía: https://www.weforum.org/es/agenda/2016/09/estas-son-las-economias-mas-competitivas-del-mundo?utm_content=buffer8e7aa&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer

 

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